June 8, 2017 -

As told to T. Cole Rachel, 2681 words.

Tags: Music, Process, Inspiration, Beginnings.

Sufjan Stevens habla sobre la composición, la colaboración, y el mito del artista torturado

De una entrevista con T. Cole Rachel
June 8, 2017
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Eres conocido como solista, pero gran parte de tu trabajo es colaborativo. ¿Qué disfrutas de las colaboraciones?

Creo que la música es inherentemente social así que se presta a un proceso de colaboración. Me hice músico en aislamiento - escribiendo canciones solo, como mucha gente, en mi cuarto en frente de un grabador de 4-canales o de mi computadora o pasando horas y horas y más horas a solas con mi oboe en un salón de práctica. Recuerdo que me obsesioné con el piano porque mi hermana tomaba clases y cuando salía de la casa yo me escapaba a la sala a tocar el piano. Es casi como si lo hice a escondidas por tanto tiempo de niño que cuando me fui de mi casa para irme a la universidad y empecé a conocer gente fue muy claro que la música era un lenguaje usado por las personas para conectarse. A menudo te conectas con otros a través de la naturaleza de sus gustos.

Me empezó a interesar el concepto de un grupo porque creciendo, nunca realmente escuché música hecha por bandas. Sólo escuchaba rock clásico o música clásica, o el tipo de música que está en el top 40 de MTV. Realmente no entendía que existe este otro tipo de mundo de la música. No sabía nada de la música independiente o de la forma en que las bandas pueden cultivar una especie de familia creativa. Así que cuando estaba en la universidad hice amigos que eran músicos casuales y podrían haber o no estado en bandas cuando estaban en el colegio. El sólo estar con ellos se convirtió en una interacción para hacer música y sonidos, juntarnos y compartir.

En la universidad tuve una banda realmente horrible, realmente cursi que me enseñó mucho acerca de ser creativo. Era algo muy, muy colaborador. No estaba cantando. No era el cantante principal. No estaba componiendo la mayoría de la música. Sólo tocaba el oboe o un pequeño piano y eventualmente aprendí a tocar la guitarra a través de esta experiencia y aprendí a componer canciones. Escribiendo canciones que no eran necesariamente para mí, sino para la banda. Siempre asocié componer canciones con un tipo de interacción social.

Me gustaba hacer música pero no me gustaba mucho ser parte de una banda porque encontré que el lidiar con personalidades diferentes es difícil. Todo mundo tenía un gran ego y diferentes conceptos de lo que querían que fuera la banda, de cómo que querían que sonara. Me saqué a mí mismo de esta situación y decidí hacer mi propia música. Es entonces que empecé a escribir canciones solo, cuando tenía veintitantos. Cuando me mudé a Nueva York inevitablemente conocí a otros músicos y artistas que volvieron a despertar aquel aspecto social. Incluso cuando estaba trabajando en mi propia música y produciendo mis propios discos y dirigiendo mis propios shows, siempre juntaba a un equipo de amigos y familia. Siempre me ha gustado tener un equipo, ser parte de un equipo.

Hay ciertos solistas que hacen todo por ellos mismos y de una forma particular, pero la mayoría de los solistas tienen un equipo - gente con la cual comparten ideas. Por lo general no trabajan completamente solos.

En cierta forma, me da orgullo que grabé prácticamente todo Michigan solo y que toqué todos los instrumentos, desde el bajo hasta el piano. Hay otras personas que igual tocan en el álbum, pero fui muy posesivo acerca del proceso. Quería ser el dueño desde cada ángulo. Al envejecer, me doy cuenta de mis propias limitaciones y de que no siempre le sirve a la música hacer todo por mí mismo. Al envejecer también me he dado cuenta de que hay mucho más que aprender de la colaboración y de invitar a gente a tu mundo creativo. Hoy en día soy mucho más curioso de escuchar lo otros tiene por decir. También te cansas de tu propia voz y de tus propios hábitos. Por eso hacer Planetarium fue muy divertido, porque es el resultado de cuatro individuos creativamente desarrollados con diferentes sensibilidades y diferentes agendas que se juntaron.

Tener múltiples proyectos creativos puede ser saludable. Puede aliviar la presión que hay sobre tu principal proyecto y darte un poco de perspectiva.

Es muy importante. Ahora lo entiendo, en retrospectiva, pero también es importante simplemente en términos de la salud de mi carrera. Es importante diversificar lo más que puedas y retar viejos hábitos e introducir nuevos y realmente querer probar nuevas cosas. No te obsesiones con una sola cosa. He tenido mucha suerte en tener muchos de estos proyectos externos que me ayudan a seguir adelante.

¿Siempre estás trabajando con múltiples proyectos?

Hay múltiples oportunidades y oportunidades ocultas, así como muchos huevos en muchas canastas. Puede ser difícil, sin embargo. Poner toda tu vida sobre esta enorme fuerza creativa es un poco complejo porque no te quieres quedar sin energía, exhausto.

¿Cómo evitas esto?

Ha sido difícil decifrar esto y me he vuelto mejor en organizar mi tiempo y ser eficiente. It’s been difficult to figure that out and I’ve been getting much better at organizing my time and being efficient. Solía creer en el valor creativo de la agonía y ya no sé si puedo creer en esto. En esa arcaica idea de que si no es doloroso no tiene ningún significado.

Es un estereotipo que nos han vendido, incluso en los libros de historia. El genio en angustia. Hemos sido condicionados para creer que hay un tipo de relación entre la vida creativa y una salud mental disfuncional, que de alguna forma hay una correlación entre las mismas. Yo ya no creo en eso pero es muy cansado. He sido muy bueno para delegar y organizar mi tiempo. Cuando eres sólo un artista a la deriva te hacen creer que tienes que crear arte grandiosa a través del dolor y el sufrimiento. Esto no es verdad.

¿Eres alguien, ya sea por naturaleza o por necesidad, que trabaja en su música día a día de manera regimentada?

No, para nada. De hecho, mi práctica creativa es muy esporádica. Te sorprendería lo poco que realmente me siento a trabajar en mi música. Al mismo tiempo, siempre estoy pensando en ello o imaginandomelo. Siempre estoy pensando en melodías. A veces tengo que realmente hacer un esfuerzo por callar las entonaciones en mi mente. Es mejor para mí distraerme de la música porque si estoy trabajando en algo demasiado, me sobre-estimulo y es abrumador. Pienso que es mejor si me doy dos horas aquí y allá cada par de días para trabajar en un proyecto específico. Acabo de componer la música para un ballet nuevo, y lo escribí casi todo en dos días. Pasé todo un mes editando y haciendo revisiones. Eso para mí es un verdadero logro y me sentí muy orgulloso de mí mismo por haber sido tan eficiente.

Para escribirlo, medité y conceptualicé el movimiento y luego sólo traté de expresar esto en el piano, y lo hice medida por medida. Primer pensamiento, mejor pensamiento. Creo que esa es una gran forma de que las cosas avancen, de motivar las ideas y conseguir momentum. Sólo hice esto por dos días hasta que sentí que tenía con qué trabajar.

Planetarium estaba en proceso de realización antes de que hicieras Carrie & Lowell, el cual es un álbum sumamente personal.¿Fue agradable trabajar en algo un poco más abstracto, como canciones acerca del espacio y los planetas, en vez de trabajar en canciones súper intensas sobre tu familia?

Por supuesto, con Planetarium enfoqué mi mente en el cosmos porque sentí que era la única cosa que podía satisfacer la naturaleza de las comisiones y la colaboración con estos otros artistas. Sentí que era lo suficiente abstracto, lo suficiente vasto, y lo suficiente abierto a conjeturas como para darme amplias oportunidades líricas y conceptuales.

Ir de esto a después escribir canciones sobre mi difunta madre fue muy traumático. Sentí que fue difícil lidiar con algunas tragedias personales en canción. No se sentía como lo correcto. Simplemente no. No se sentía cómodo y no se sentía artístico. Hubieron intentos, pequeños gestos líricos y literarios aquí y allá para tratar de darle sentido a esta pérdida a través de la analogía y la mitología pero no me sentí satisfecho. Se quedaron cortos en representar la experiencia y sentí que mi arte y mis métodos creativos me estaban fallando. Fue interesante tener que simplemente aceptar esto y considerarlo. Al final, tuve que aceptar que así era esto y que fue una parte de mi vida creativa.

¿Es como aceptar el hecho que nunca se va a sentir 100% correcto o reconocer que esta es quizás mi mejor forma de afrontarlo?

Sí. Es lo mejor que hay o lo mejor que tengo. Es un ambiente muy incómodo cuando tienes que reconciliarte con la resignación…y es sobre esto que de lo que tratan muchas de las canciones en Carrie & Lowell. Es acerca de resignarme a estos sentimientos, a estos hechos, y a este evento. No hay una explicación artística para esta experiencia. Es lo que es y ya.

Cuando nos fuimos de tour para promocionar el álbum, pasamos mucho tiempo en la reinvención para permitirnos tener distancia del contenido. Aunque estaba cimentado en la mortalidad y con raíces en estas canciones folk muy simples y puras, nos permitimos que trascendiera hasta que los arreglos y el mismo álbum se volviese casi una memoria en espectro de mi madre, de la muerte. Con mucho cuidado lo aumentamos. Encontramos formas de tocar en vivo que aliviaron la tragedia. Así es como salí adelante.

Has escrito un gran número de canciones personals, pero tus canciones ficticias, aquellas canciones acerca de lugares y cosas son igual de poderosas.

La música es muy poderosa, es una gran fuerza, es inexplicable. Es universal. También, la música de hecho son ondas sonoras que vibran y se mueven a través de ti. Tiene una presencia física y ciertos tonos y frecuencias pueden ser emocionalmente impactantes. Desarrollé mi voz de compositor dentro de la tradición de literatura de ficción, usando técnicas que aprendí en talleres. Y simplemente aplicaba todas estas técnicas a la composición de canciones. Me condicioné a mi mismo a realmente “enseñar, no contar” y a usar verbos activos y nombres dinámicos y a ser lo más específico posible. Dentro de las canciones puedes crear escenas, establecer ambientes, y desarrollar la narrativa alrededor de un conflicto. Aprendes a jugar con la ironía de las situaciones y las yuxtaposiciones cómicas, todas esas cosas que son muy útiles cuando apenas aprendes este arte. Sin embargo, con la edad te das cuenta de que todas estas cosas también pueden ser un obstáculo. Te pueden poner en una esquina.

Las técnicas literarias te dan un mapa que te permite ver por ti mismo la belleza del lenguaje y el poder que éste tiene, pero también aprendes que lenguaje no siempre puede ser reducido a una fórmula o a una analogía literaria. A veces tienes que dejar que la belleza hable por sí misma, pero esa es una lección que sólo aprendes al escribir muchas canciones y también descubriéndote a ti mismo.

¿Eres el tipo de persona que se empeña con algo hasta que funciona, o existe el punto en el cual lo tienes que dejar a un lado y hacer algo más?

Ahora, más que nunca. Intento no forzar nada y ser yo mismo. El objetivo es identificar qué es lo que la canción quiere ser y poder guiarla. Ahí es donde me encuentro ahora.

¿Este es un proceso de dejar tus modos y permitir que lo que sea que vaya a salir naturalmente simplemente pase?

Creo que sí. Muchos de los aspectos, gestos, y desviaciones estéticas de mis primeros álbumes eran humo y espejos, mucha ofuscación que probablemente es el resultado de to sentirme inseguro o inadecuado. Hay mucho juego de roles y construcción de fachadas. Es muy emocionante hacer esto porque puedes aprender mucho sobre tu oficio y tu voz y es una gran educación musical adentrarte hacia diferentes géneros y diferentes mundos. Tambien puedes perderte haciendo esto y muchas veces yo pierdo de vista el propósito final de mi trabajo, y pierdo de vista mi voz, y esto es lo más trágico.

He estado haciendo álbumes y música durante 15 años y es hasta ahora que realmente reconozco que la gente sí quiere oir mi voz. Sólo me quieren escuchar cantar. No siempre reconocí esto. Temprano en mi carrera creo que me preocupaba más ser categorizado y siempre sentí ambición por otras cosas. Quería hacer películas artísticas, y hacer música para éstas, quería hacer música de Navidad, quería hacer diseño gráfico, quería ver qué pasaba si hacía un solo de guitarra durar 15 minutos. Quizás era un poco masoquista hacer cosas como, digamos, grabar la misma canción 10 veces en diferentes tonos, ¿sabes?

Simplemente tenía curiosidad de probar cosas. Cuando miro atrás en algunas de estas cosas a veces me digo, “Eso es muy interesante, pero también quizás es una pérdida de tiempo.” Me está distrayendo de hacer lo que realmente debería estar haciendo, que es escribir canciones en vez de grabar la misma canción una y otra vez, perdiéndome en los experimentos. No me arrepiento de hacer nada de esto, pero lo que estoy diciendo es que prácticamente ya no tengo este problema. Ahora estoy muy consciente de priorizar mi tiempo, de manera si voy a trabajar en un ballet, no puedo pasar nueve meses trabajando en esto. Simplemente no tiene sentido. No me sirve a mí, a mi harte, y a mi trabajo. No le sirve a la composición. Esa es la cosa que sobre todo, he aprendido a respetar.

Has hecho muchos tipos diferentes de álbumes, muchos de éstos se sienten como si fuesen el producto de un tipo de experimento. ¿Existen tipos de álbumes que quisieras hacer pero que aún no has podido hacer?

Sí, definitivamente. Quiero hacer un álbum para baile. No lo he hecho y no me estoy volviendo más jóven así que debería hacerlo mientras aún tengo ganas de bailar. De hecho estaba trabajando en algo pero luego sucedió la elección, así que me pregunté: ¿puedo hacer un álbum para bailar con ira? También quiero hacer más música ambiental y sonidos de paisaje sonoro. Siempre estaré en una especia de búsqueda impetuosa por “la canción”, que es como correr hacia un horizonte que siempre se aleja de ti.

Esa es básicamente la piedra angular de mi trabajo. That’s basically the cornerstone of my work. No voy a estar feliz hasta que escriba la canción perfecta y eso es algo que simplemente no ha sucedido. Cada vez sientes que te acercas un poco más y luego aprendes algo nuevo de ti mismo. Nunca es perfecto. Tienes que intentarlo de nuevo.

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Cuando se trata de recomendar nuevas cosas me doy cuenta que tiendo a escuchar muchas de las cosas viejas que escuchaba cuando era más joven, pero no de manera nostálgica. De hecho, aún tengo curiosidad y sigo analizándolo. Crecí con hermanas mayores que sólo escuchaban a Prince así que crecí con mucho Prince en mi casa. Simplemente crecí y pasé por la adolescencia con los sonidos de Purple Rain, Parade, Under the Cherry Moon y Sign o’ the Times como música de fondo. Aún escucho estos álbumes, pero ahora cuando los escucho simplemente me siento encantado e impresionado por ellos. Osea, Prince en realidad no era de este mundo. Así que escuchaba a Prince por diversión, y quizás lo escuchaba de manera nostálgica. Hoy en día no puedo escuchar su música sin maravillarme de la obra y el talento. Me enfoco en elementos que no había considerado antes, como la producción, la reverberación, las pausas en la caja de ritmos, la forma en que las cosas están mezcladas. Simplemente es infinítamente, infinítamente fascinante para mí. Así que quizás sea bueno sugerir revisitar las cosas que te gustaban de niño con ojos frescos y oídos frescos. Es increíble.